San Andrés Tuxtla.- “Traigo encima la playera de mi partido, pero abajo tatuada en mi piel, la playera de mi pueblo, San Andrés Tuxtla”… Frase que hizo importante en su familia, el extinto presidente municipal de esta ciudad, Octavio Pérez González y que su hijo, Octavio Pérez Garay, recuerda con mucho orgullo siguiendo sus pasos como empresario.
Octavio Pérez Garay, es Licenciado en Administración de Empresa, graduado en el Tecnológico de Monterrey, a simple vista pareciera que Tavo, como le llaman de cariño, en casa, sus amigos y personal que labora en las tiendas de la familia Pérez, pese a las múltiples comodidades que ha tenido, es joven muy sencillo.
Aunque Tavo, se fue a estudiar a Monterrey donde conoció a los hijos de las mejores familias del país, incluso a los Bibriesca, hijos de Marta Sahagún de Fox, él continua siendo el hijo de esta tierra, donde tiene su espacio, pues dice sentirse a gusto porque aquí está su gente, su familia y aquí vivió su infancia.
Cuando Tavo se marchó de San Andrés Tuxtla, para iniciar sus estudios universitarios, lo primero que vino a él fue la nostalgia, dejó de ser el niño de familia y se convirtió en una persona adulta para solucionar los problemas a los cuales se iba a enfrentar fuera de casa, fuera de su tierra.
De pequeño, la relación con su padre era fría y distante debido a que en aquel entonces, su padre Octavio Pérez González siempre estaba ocupado dedicándose en cuerpo y alma a los negocios de la familia.
Tavo, entonces, envidiaba la relación de otros compañeros del equipo de Fútbol, pues él llegaba sólo a los encuentros. Recuerda cuando jugó con el Atlantis y Huracanes, donde se ganaron varios torneos, en el equipo Cervantes, Cañones equipo de la liga regional, practicó también el fútbol de salón, en el equipo Discípulos coronándose dos veces campeones y su pasión por este deporte lo llevó a tal grado de resultar fracturado de una pierna.
Los Tiburones Rojos del Veracruz, ha sido su equipo favorito porque al asistir a los encuentros en el Pirata Fuentes, su padre y él se acercaron más, al ser ambos aficionados de los escualos.
En 1997 la confianza entre padre e hijo crece cada vez más, Octavio Pérez González era en ese entonces presidente del PRI municipal y le da a su hijo, el mejor de los espacios para participar y opinar.
Tavo, en la actualidad tiene una magnifica relación con su madre, la alcaldesa de San Andrés Tuxtla, Marina Garay Cabada, quien a su hijo desde niño le procuró todas las atenciones; amorosa, preocupada y dedicada a él y a sus tres hermanas: Marina, Alejandra y Talina.
Después de la muerte de su padre, Tavo ha sido el brazo derecho de su madre y la presidenta municipal le respeta sus espacios, sus decisiones, pues aquel 13 de octubre del 2003, hizo más fuerte la unidad de la familia Pérez Garay cuando fallece en la silla presidencial Octavio Pérez González.
Curiosamente ese día del fallecimiento del extinto alcalde de San Andrés Tuxtla, el joven que dirige los negocios de la familia Pérez, horas antes había tenido un sueño donde a su padre algo le ocurría, entonces decide llamar por teléfono a su casa y le informan que en efecto su progenitor, tenia un jaqueca fuerte y que más tarde iría con el doctor, desafortunadamente no fue así, porque que al extinto presidente municipal le preocupaban las diversas situaciones de su pueblo y buscaba diariamente una solución para todas las áreas que dirigía con la finalidad de mandar con orden y honestidad en su municipio, por lo que sobre el transcurso del día, lo sorprendió la muerte en plenas facultades de trabajo
Estando en Monterrey, Tavo recibe la noticia sobre el fallecimiento de su padre, suceso que fue sorpresivo para él y sus hermanas entonces de manera inmediata se trasladan hasta esta ciudad para apoyar a su mamá y estar presentes en el funeral de su padre.
El Licenciado en Administración de Empresas, Octavio Pérez Garay, deja proyectos pendientes y asume la responsabilidad de casa, deja de ser el hijo para convertirse en el jefe de la familia y así también dirigir los negocios de las tiendas “Construrama Los Pérez”.
La vida mide otra vez a Tavo por sus acciones y él las toma con responsabilidad, a tal grado de sentir una inmensa satisfacción por que el negocio que iniciara su padre y su tío Luís en el año de 1981, cuando empezaron de la nada y con un sólo camión que trasladaba los materiales hasta las comunidades, la empresa Construrama Los Pérez se convirtió en la creadora de fuentes de empleos para más de 150 familias en la región de los Tuxtlas.
Tavo lleva a cabo su descanso los domingos, se levanta a las 10: 30 de la mañana, se baña, desayuna sus enfrijoladas o las garnachas, como buen mexicano le encantan los antojitos y la comida típica de la región, ve televisión, busca algo de deportes hasta la hora que se transmite el Fútbol, pues para él, esto es algo mágico, como si de alguna forma en ese instante estuviera cerca de su padre a quien también le gustaba este deporte.
Posteriormente, en punto de la una de la tarde acude a cerrar el negocio y compra la comida para la familia, por la tarde, todos disfrutan de una película y vuelve a ver todos los resúmenes de deportes, este joven interesante descansa en su cuarto, le gusta estar acompañado de su familia y sus perros, pero a veces también opta por estar sólo porque para él es reflexionar y además asegura que ha aprendido a vivir sólo.
Con sus empleados es un excelente jefe aseguran sus trabajadores y además esto se percibe al interior de su oficina donde el pastel no falta en los cumpleaños de quienes hacen posible que su empresa siga adelante, para Tavo no existen las barreras entre jefe y trabajador pues todo lo maneja con confianza y sin olvidar el respeto.
Hoy que se ha convertido en el presidente de la Junta de Mejoras en esta ciudad, tiene constante comunicación con el Ayuntamiento Municipal y han avanzado sus relaciones de trabajo con el Gobierno del Estado, enfocando su atención principal en las 116 comunidades del municipio donde ve demasiadas necesidades por lo que buscará la solución a los problemas pues la Junta de Mejoras, no es sólo para gestionar, sino para generar los beneficios en los habitantes de San Andrés Tuxtla.
Para los festejos del 15 de septiembre, con apoyo de 15 empresarios de la zona se efectuará un baile gratuito para todos los habitantes de esta ciudad, amenizado por la Sonora Santanera y las tradicionales fiestas de San Andrés que se celebran el 30 de noviembre también se van a realizar con todo el esplendor de la cultura por arraigo y costumbre.
El Licenciado en Administración de Empresas Octavio Pérez Garay, se siente halagado de que la gente de esta ciudad ya lo contemple como candidato a ocupar la Diputación Federal por el distrito XXV, cabe destacar que dicha situación no lo marea, pero tampoco lo ve con desagrado debido a que cuenta con la experiencia de 10 años militando para su partido, el PRI.
Tavo tiene cercanía con la gente, en su oficina recibe una gran cantidad de personas que reciben el apoyo a través de la gestión que el ya realiza en el Ayuntamiento Municipal.
De sus cualidades como ser humano destacan, su fe en el creador, no le gusta ser rencoroso y tampoco le gusta que abusen de los débiles; un consejo que sugiere siempre “Nada con exceso, todo con medida”, no perder el tiempo y ser organizado en el trabajo, y respetar siempre la amistad.
En la vida de Tavo existe ya, parte de la esencia de su propia vida, su pequeña hija Valentina, producto de una relación amorosa juvenil, donde la nena no carece de nada, pues su padre cumple con sus obligaciones correspondientes.
De los recuerdos más bonitos que tiene en memoria son sus vacaciones en Hermosillo, al lado de sus abuelos maternos y en compañía de sus primos cuando en medio de la lluvia brincaban en los charcos y atrapaban ranitas para ser guardadas en frascos de mayonesa y después de escucharlas croar, dejarlas otra vez en libertad, por que la vida asegura, es un don maravilloso que nos dio un ser divino.
Curiosamente cuando los clientes llegan a su oficina para conocerlo de manera personal piensan que van a encontrar a un hombre maduro y se llevan la sorpresa al ver a un hombre joven, vestido con sus clásicos pantalones de mezclilla, sus tenis, playera y gorra, accesorio que gusta desde niño.
Para Tavo su ejemplo, orgullo e inspiración siempre será su padre, por algo hoy está sentado en la silla de él como empresario, procurando ser el hijo que a su padre le hubiera gustado ver, comprometiéndose con ser mejor y trabajar todos los días.
No muy lejano será el día en que Octavio Pérez Garay, pronuncié entre la multitud de sus seguidores y al igual que su padre: “Traigo encima la playera de mi partido, pero abajo tatuada en mi piel, la playera de mi pueblo, San Andrés Tuxtla”.